Estudio chileno vincula mejora de rendimiento con acceso de estudiantes a computadoras
Nosotros en la campaña “Un computador por niñ@” siempre hemos sido muy cautos al no señalar que un mayor acceso a nuevas tecnologías representa necesariamente un mejor desempeño de los estudiantes en las escuelas. Ese principio lo hemos expresado en múltiples formas, partiendo por el slogan de la campaña: “Es más que un computador: Es un millón de oportunidades”.
Nuestro énfasis siempre ha sido el impacto en la equidad más que en los resultados, dado que la mayoría de los estudios internacionales no tendían a enfatizar que una mayor presencia de tecnologías era sinónimo de más logros en las evaluaciones de los alumnos. Sin embargo, en esta oportunidad nos complacemos en compartir con ustedes un estudio realizado por investigadores de la Universidad de Chile que ha encontrado una correlación positiva entre TICs y rendimiento cuando estas tecnologías están en el hogar de los chicos en vez de ancladas a las escuelas, según el modelo tradicional. Este enfoque que supone entregarle las herramientas directamente a los estudiantes es precisamente lo que hemos estado impulsando desde la campaña.
A continuación el reporte, publicado originalmente en La Tercera:
Estudio revela que el computador en casa es más efectivo que en el colegio
Una investigación chilena concluye que los alumnos que tienen acceso a la tecnología desde el hogar obtienen 81 puntos más en pruebas internacionales.
Una promesa de la Presidenta Bachelet el 21 de mayo del año pasado anunció 15 mil computadores para los mejores alumnos de séptimo básico. Pero cuando Rodrigo González recibió una carta del Ministerio de Educación diciendo que recibiría un premio, lo primero que pensó es que eran libros.
Otros tres compañeros del Colegio Grenoble de Quinta Normal, Michelle Saldías, Constanza Malhue y Sebastián Padilla, pensaron algo parecido. Y cuando les dijeron que era un computador y que, además, podrían elegir el modelo, les costó creer.
Ninguno de los cuatro tenía computador en su casa, por lo que las tareas las hacían en bibliotecas o en cibercafés. Si no había plata, Rodrigo debía ir a la casa de una tía, a pedirle prestado el internet.
Ahora, sus padres, que no contaban con recursos para comprar un equipo, contrataron conexión Wifi y a Rodrigo y sus compañeros les cambió la vida. No sólo hacen las tareas, sino que chatean, juegan y se comunican a través de las distintas redes sociales. Y les enseñan a sus hermanos menores y a sus padres a usar sus notebooks.
MEDIR EL IMPACTO
Hasta ahora, las políticas de implementación tecnológica para escolares -como esta, llamada Yo Elijo mi PC- no tenían una medición clara del impacto en los aprendizajes. Se tenía la intuición de que era importante desarrollar habilidades tecnológicas en los estudiantes, para que supieran enfrentar un mundo en el que es importante saber qué hacer frente a un computador.
Pero un estudio del Centro de Microdatos de la Universidad de Chile aclaró el misterio. La Investigación fue elaborada por Claudia Peirano, Martha Kluttig y Constanza Vergara. En ella, se establece que el computador en la casa es el que más influye en el rendimiento: la diferencia entre un alumno que no tiene acceso a computador en su hogar y otro que sí lo tiene y que, además, cuenta con internet es de 81 puntos en la prueba PISA de Ciencias, es decir, el estudiante sin equipo ni internet saca 402 puntos y quien sí tiene, 483. Para dimensionarlo, el efecto que produce el uso frecuente del computador en la casa equivale a tener una biblioteca de entre 200 y 500 libros.
ESCUELAS DÉBILES
Hasta ahora, el esfuerzo público se ha concentrado en dotar de computadores e internet a los colegios. Sin embargo, el estudio señala que la influencia que el uso de tecnología en la escuela tiene un efecto marginal en el rendimiento (ver recuadro).
Una de las razones es que en Chile la cantidad de alumnos por computador sigue siendo alta: 23, mientras que en las escuelas de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE) hay seis estudiantes por equipo. A la luz de esta cifra, se entiende mejor que casi la mitad de los alumnos chilenos señale que usa muy poco el computador en la escuela. Y también se entiende que éste tenga tan poco efecto en el rendimiento escolar. “Falta poner los equipos en las salas de clases y, además, capacitar a los docentes” señala Martha Kluttig.
En cuanto al equipamiento por el hogar también hay una gran deuda. Entre los alumnos más pobres, sólo el 13% tiene un computador y el 3% tiene internet. Mientras que una amplia mayoría -el 94%- de los niños de mayores recursos tiene computador en casa y siete de cada diez, cuentan con acceso a la red. Así, sólo ellos pueden equiparar su acceso con los niños de países miembros de la OCDE, a la que Chile aspira a ingresar.
“Esta es la brecha del futuro”, señala Claudia Peirano. Y agrega: “Su efecto es que quien no tiene acceso aprende menos que sus pares y tendrá menos habilidades de comunicación y todas las que están ligadas al uso de tecnología, como la resolución de problemas a través de estas herramientas. Por lo tanto, sufrirá una consecuencia en el acceso a educación superior y al mundo del trabajo”.









